Rutina y consejos para cuidar la piel sensible
La piel sensible reacciona fácilmente a las agresiones externas: frío, contaminación, estrés o cuidados demasiado agresivos. Para preservar su equilibrio, adopta una rutina minimalista y calmante. Limpia suavemente, evita las fórmulas perfumadas y prioriza los cuidados hidratantes y protectores.
Una piel suave, más resistente y naturalmente luminosa con nuestros tratamientos faciales.
¿Cómo reconocer una piel sensible?
La tirantez, el escozor o el enrojecimiento después de la limpieza o de ciertos productos son signos frecuentes de una piel sensible.
¿Qué tratamientos son adecuados para las pieles reactivas?
Todos los tratamientos de nuestra gama Botaceutics con extracto de regaliz calman la piel, especialmente nuestro tratamiento SOS Rojeces formulado para pieles hipersensibles propensas al enrojecimiento.