Rutina y consejos para una piel suave e hidratada
La piel seca a menudo es el resultado de la falta de lípidos o de la exposición a agresiones externas (frío, cal, roce). Se siente tirante, pica y carece de luminosidad. Para recuperar la flexibilidad y el confort, adopta una rutina de hidratación diaria: limpia con productos suaves y luego aplica un tratamiento nutritivo después de la ducha.
Día tras día, tu piel recupera suavidad, elasticidad y un tacto aterciopelado.
¿Cómo hidratar una piel muy seca?
Prioriza los tratamientos ricos en agentes nutritivos y aplícalos a diario, especialmente después de la ducha, para retener el agua en la piel.
¿Por qué mi piel sigue seca a pesar de la hidratación?
Esto puede deberse a una limpieza demasiado agresiva o a la falta de lípidos. Opta por fórmulas protectoras y evita los jabones tradicionales.